Este artículo es información general, no consejo médico. Consulta a un médico o farmacéutico antes de tomar cualquier medicamento, sobre todo en niños, durante el embarazo o si tienes una enfermedad o tomas otros medicamentos.
Es la enfermedad de la que menos hablan los viajeros y la que más sufren. Los CDC de Estados Unidos la describen como «la enfermedad relacionada con los viajes más previsible», con tasas de afectación del 30% al 70% de los viajeros en un periodo de 2 semanas, según el destino y la temporada. La mayoría de los casos son leves y cortos. Saber cómo reducir el riesgo, y cuándo es algo más que una molestia de estómago, marca la diferencia.
Qué la causa
Según los CDC, las bacterias causan la mayoría de los casos, del 75% al 90% o más, y un tipo de E. coli es el más frecuente. Los virus y, con menos frecuencia, los parásitos causan el resto. Los síntomas de las infecciones bacterianas y víricas suelen empezar entre 6 y 96 horas después de la exposición.
El origen es casi siempre comida o agua contaminada con restos fecales, por eso la higiene donde se prepara la comida importa más que el tipo de restaurante.
Reducir el riesgo: la comida
La guía de los CDC sobre alimentos y agua indica que los alimentos bien cocinados y servidos calientes son los más seguros. En la práctica:
- Elige: platos bien cocinados y servidos muy calientes; carne y huevos totalmente hechos; fruta que peles tú mismo tras lavarla con agua segura; leche y lácteos pasteurizados.
- Ten cuidado con: carne, pescado, marisco y huevos crudos o poco hechos; ensaladas y verduras crudas; fruta ya cortada; leche y quesos sin pasteurizar.
- Comida callejera: los CDC señalan que comer en puestos callejeros aumenta el riesgo de enfermar. Si lo haces, elige puestos concurridos donde cocinen delante de ti y sirvan la comida caliente.
Reducir el riesgo: bebidas y agua
- Las bebidas precintadas suelen ser seguras: agua, refrescos, zumos envasados y alcohol en botellas o latas cerradas de fábrica.
- Las bebidas calientes hechas con agua recién hervida, como el té y el café, suelen ser seguras.
- El hielo y las bebidas de dispensador son una trampa habitual: el hielo puede estar hecho con agua contaminada.
- Agua del grifo: donde pueda no ser segura, usa agua embotellada precintada o tratada para beber y para lavarte los dientes.
Si tienes que tratar el agua tú mismo, los CDC recomiendan llevar el agua clara a ebullición fuerte durante 1 minuto, o 3 minutos a más de 6.500 pies (unos 2.000 metros) de altitud.
Lávate las manos. Usa agua y jabón antes de preparar o comer alimentos. Si no hay lavabo, los CDC aconsejan un desinfectante de manos con al menos un 60% de alcohol, y lavarse las manos en cuanto sea posible.
¿Se puede prevenir con medicamentos?
Los CDC indican que el subsalicilato de bismuto, el principio activo de algunos remedios para el estómago, reduce la diarrea del viajero en torno a un 50%. No es adecuado para todo el mundo, por ejemplo niños o personas que toman ciertos medicamentos, así que pregunta antes en la farmacia.
Los antibióticos no se recomiendan como prevención para la mayoría de los viajeros. Los CDC los reservan para personas de alto riesgo, como quienes tienen las defensas bajas, en viajes cortos.
Si empieza
Primero, líquidos
La mayoría de los casos mejoran solos. El NHS indica que la diarrea suele parar en 5 a 7 días y que lo más importante es beber mucho líquido para evitar la deshidratación: sorbos pequeños y frecuentes. Los CDC hablan de 3 a 7 días para la diarrea bacteriana sin tratar y de 2 a 3 días para la vírica.
Las sales de rehidratación oral, que se venden en farmacias de todo el mundo, reponen el agua y las sales perdidas y conviene llevarlas, sobre todo con niños. Come cuando te sientas capaz y evita durante un tiempo la comida grasa o picante.
Medicamentos
Los antidiarreicos como la loperamida pueden reducir las visitas al baño en adultos. Los CDC indican que no se recomiendan si hay diarrea con sangre o fiebre. Los antibióticos son para casos moderados o graves y deben elegirse con un médico, porque la resistencia cambia según la región.
Niños
Los CDC señalan que los bebés y los niños pequeños tienen más riesgo de deshidratación. Empieza pronto con la rehidratación oral y busca consejo médico antes que en un adulto.
Cuándo ir al médico
Busca atención médica si tienes:
- sangre en las heces;
- fiebre alta;
- signos de deshidratación, como mareo, orinar muy poco o una orina oscura, o boca seca, que no mejoran con sales de rehidratación;
- dolor fuerte de estómago;
- diarrea que dura más de 7 días, que el NHS cita como motivo para pedir ayuda.
Ten a mano los datos del seguro de viaje: la mayoría de las pólizas tienen una línea de asistencia médica 24 horas que puede indicarte una clínica adecuada.
Después de recuperarte
El NHS aconseja no volver al colegio ni al trabajo hasta llevar al menos 2 días sin vómitos ni diarrea. En vacaciones, date uno o dos días tranquilos antes de viajes largos o comidas copiosas.
¿Qué frecuencia tiene la diarrea del viajero?
Mucha. Los CDC indican tasas del 30% al 70% de los viajeros en un periodo de 2 semanas, según el destino y la temporada.
¿Cuánto suele durar?
El NHS indica que la diarrea suele parar en 5 a 7 días. Los CDC hablan de 3 a 7 días para la bacteriana sin tratar y de 2 a 3 días para la vírica.
¿Es seguro el hielo en el extranjero?
Solo si estás razonablemente seguro de que se hizo con agua segura. Los CDC aconsejan evitar el hielo y las bebidas de dispensador donde el agua del grifo pueda no ser segura.
¿Cuándo debo ir al médico?
Si hay sangre en las heces, fiebre alta, dolor fuerte, signos de deshidratación que no mejoran o si dura más de 7 días.
Fuentes
- CDC Yellow Book — Diarrea del viajero (consultada el 30 de septiembre de 2026)
- CDC Yellow Book — Precauciones con alimentos y agua para viajeros (consultada el 30 de septiembre de 2026)
- NHS (UK National Health Service) — Diarrea y vómitos (consultada el 30 de septiembre de 2026)
Sobre el autor
Equipo editorial de Cielo AbiertoCielo Abierto utiliza IA para borradores y traducciones. Esta firma institucional no identifica a un experto ni certifica revisión humana. Consulta fuentes y estado de revisión antes de confiar en reglas variables.
